miércoles, 2 de noviembre de 2016

Contaminación

Hoy voy al trabajo en metro. No lo hago por el tema de la contaminación, sino porque después de trabajar tengo que ir al centro a hacer unas gestiones. No me meteré en temas polémicos, ya que eso genera visitas y comentarios, que es justo lo que intento evitar en este blog. Prefiero la visita de americanos que no saben de qué coño estoy hablando a hispano parlantes ofendidos por mis opiniones radicales y de postureo fácil e insincero.

Cero. Cualquier tema que me viene a la cabeza es polémico, no sé de qué narices escribiros hoy. Mmmmm, ya lo tengo, lo veo, lo presiento, lo entiendo. Hoy llevo mi gabardina molona a trabajar. Si, llevo mi gabardina negra, que, aunque para mi gusto es un poco corta, me hace un porte elegante a la par que atractivo. Con botones cruzados y un cinturón que he quitado para ser más agresivo. Entre eso y el maletín que llevo, soy el rey del mambo. Me preguntaba porque me he hecho una foto y la he subido al Facebook. Mi subconsciente es un genio o al menos tiene un plan prefijado (la foto tiene muchos matices).

Plan prefijado, sin fisuras, perfecto, que sale bien, que es digno. Necesito un plan, un camino que seguir, unas indicaciones que me digan "por aquí", un camino de migas que me lleve de vuelta a casa (mi zona de confort, mi hogar), un sensei asiático y viejuno que me enseñe el sentido de la vida mientras aprendo a dar jostiones de a kilo. Eso es lo que necesito y no un mar de dudas, de incertidumbre, de peso en mi corazón. Es miércoles y una lagrima corre por mi piel, bajando desde mi ojo. Basta, he dicho basta. La lágrima es metafórica, he gastado demasiadas pensando en el pasado, en el presente y en el futuro de la civilización. Nos merecemos el exterminio.

Es 2 de Noviembre y solo es la constatación de que no tengo plan fijado que amoldar a los vaivenes de la vida. Tengo una serie de objetivos a corto, medio y largo plazo. Me gustaría realizarlos, pero me tropiezo. Menuda leche me he metido contra un torno del metro que no se ha terminado de abrir a mi paso. Duele. Pupa. Hoja de reclamaciones. Como nos gusta quejarnos por todo.

Estoy positivo este inicio de mes. Reboso buen rollo y positividad. Lo único que espero es que venga uno y me lo joda. O era al revés. Ya no entiendo nada de mi vida, de mi persona ni del mundo. Acabar conmigo si tenéis valor, perras barachanas sofistas. Vamos a cambiar de tercio, que el que me estaba bebiendo se ha acabado ya. Cada vez tengo más claro que una de nuestras diferencias con los países civilizados es que ellos no toman mariconadas como los botellines y pocas veces toman tercios; medio litro es lo que se toman, una pinta.

Suena la tesis del Ángel cruel y me pongo en pie (metafóricamente, que me quitan el asiento si lo hago de verdad).  Mi espíritu se eleva y me dan ganas de ir a patear el culo a los Ángeles. No me gustaría hacer spoilers, pero es una serie de hace muchos años. Al final es una masacre que te cagas. Una de las mejores series de animación que he visto. Ni juego de tronos, ni the walking dead, ni los Serrano; Neón génesis evangelion. La única razón por la que vi la serie fue ver un trailer del juego de playstation con esta canción en un canal francés que estaba las 24 horas del día poniendo trozos de videojuegos con canciones, para que luego digan que los franceses no hacen nada bueno.

Estoy confuso, estoy ansioso, estoy, al fin y al cabo, vivo. Disfruto y sufro como los demás, si me pinchas sangro y lloro con los finales de telefilmes de sobremesa con carga emocional absurda y que se ve venir desde lejos. Lo reconozco y ya lo he hecho muchas veces: con el diario de Noa lloré como una magdalena (por dentro, que era en un viaje de tren y solo yo me había puesto los cascos para escuchar la película). Las lágrimas interiores nunca se secan, las muy jodias. Como no existen en el plano real, son infinitas. Ya me gustaría a mí ser infinito e insondable, duro como el pan de antes de ayer, creativo como Bowie, atractivo como Banderas, fuerte como Thor, líder como Cíclope, fiel como el perro de Paulov y el mejor en lo que hace como Logan. Me quedo en un infernal de Emma Frost, como mucho.

A ver cómo levanto esto para que la nota de hoy sea coherente y los heahunters que buscan mi cabeza no cejen en mi búsqueda. No me refiero a los asesinos criminales que las redes de opio y extorsión han contratado para darme un mensaje y deje la lucha en los bajos fondos de la cocina del infierno. No, no es a ellos. Mi mensaje es para esas personas malísimas que buscan perfiles profesionales interesantes para puestos directivos importantes. Soy vuestro hombre siempre que me ofrezcáis un proyecto interesante. El 100% no lo voy a dar, ya que eso no lo da nadie, pero curro a muerte está garantizado. Responsabilidad y elegancia sin par. Imagen corporativa potente e ideas que van a revolucionar la vida moderna. Al menos la mía.

Vaya, estamos ya llegando a mi parada, así que solo tengo tiempo para recoger mi gabardina y que no se sienten en ella, para echar un vistazo a mis compañeros de viaje y para salir por la puerta del vagón del metro saludando como un torero. Mierda, ya sabia yo que no iba a poder evitar los temas polémicos.

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